Boletín GEME No.2: Dialéctica y agricultura

Editorial

Este segundo número del Boletín GEME está dedicado a un artículo escrito por Yao Shih-Chang, un campesino chino miembro de una comuna, donde él describe cómo aplicando lo aprendido sobre la dialéctica a través de unos escritos de Mao le sirvió para incrementar la producción de maní en su comuna. Yao escribió este artículo en la década de los años sesenta del siglo pasado. ¿Qué puede tener de interesante para educadores venezolanos un artículo sobre la siembra de maní escrito hace tantos años? Esa pregunta la respondemos parcialmente en esta editorial. Decimos parcialmente porque estamos seguros que después de estudiar dicho artículo ustedes ampliarán esta respuesta o darán una respuesta totalmente diferente a la nuestra. Nuestra respuesta parcial se apoya en tres argumentos.

Primero, en las escuelas públicas venezolanas se ha implementado, durante casi dos décadas, un programa conocido como “Manos a la Siembra”. Entre los objetivos de este programa estarían incentivar a las niñas, niños y jóvenes, y a sus maestros y profesores también, a crear un huerto escolar, que sientan interés por la agricultura y aprendan a sembrar ciertos tipos de plantas. La lección de Yao es que esto no se logra de manera espontánea y empírica. Yao nos enseña que es necesario estudiar e investigar en la realidad para identificar las contradicciones que surgen en la práctica. Una vez identificadas esas contradicciones procedemos a resolverlas en la práctica con la ayuda de nuestro conocimiento teórico. La resolución de estas contradicciones llevó a Yao a nuevos conocimientos acerca de la siembre de maní. Tenemos así que este sería un ejemplo a seguir en la práctica de cultivar en un huerto escolar en la escuela o en el liceo, de manera tal que ésta sea una actividad educadora desarrollante.

Segundo, en este artículo Yao nos muestra cómo sus estudios sobre la dialéctica, combinados con una práctica transformadora de la realidad, le condujo a nuevos conocimientos y a mejorar sustancialmente esa práctica. Yao nos explica con una sencillez magistral la relación dialéctica entre la teoría y la práctica. La transformación de la práctica que le llevó a incrementar la producción de maní no fue producto de un acto espontáneo o de voluntarismo. Yao nos enseña como con disciplina, paciencia, dedicación y experimentación guiada por una teoría llegó a alcanzar una mejor comprensión de la realidad identificando las contradicciones esenciales. Creemos que nosotros los y las educadores tenemos mucho que aprender de Yao. Las y los educadores hemos visto como intentos honestos de transformación la enseñanza en nuestras escuelas han fracasado año tras años y solo han servido para satisfacer egos y complacer objetivos burocráticos. Esos esfuerzos no han producido buenos resultados en gran parte por no estar guiados por una teoría que permitiera identificar las contradicciones y resolverlas.

Tercero, los profesores de las escuelas técnicas en las que se ofrecen estudios relacionados con la agricultura aprenderían mucho de la manera en que Yao asumió el reto de mejorar la producción de maní en su comuna. El lenguaje sencillo y la manera amena en que está escrito este artículo lo hace accesible también a estudiantes de la educación media técnica. Incluso los profesores podrían preparar una versión ilustrada de este artículo, resaltando el papel de las contradicciones y el pensamiento dialéctico, para estudiantes más jóvenes.

Invitamos a nuestras lectoras y lectores para que se agrupen en un círculo de estudio, donde den una lectura lenta a este artículo, comprendan el proceso seguido por Yao y exploren sus implicaciones para sus prácticas como educadores. Presentamos unas sugerencias sobre como organizar un círculo de estudio, hay muchas otras maneras de hacerlo. De último, después del artículo de Yao, planteamos una serie de preguntas y comentarios iniciales para guiar el estudio. Sugerimos leer estas preguntas solo después de haber leído el artículo en el círculo de estudio. Estamos seguros que muchas más preguntas surgirán en la actividad de estudio que ustedes realizarán conjuntamente. Nos gustaría recibir esas preguntas y comentarios que surjan en sus círculos de estudios para publicarlos en futuros números del boletín.

Julio Mosquera

Círculo de Estudio

Proponemos a nuestras lectoras y lectores organizar un Círculo de Estudios para la lectura en común de este artículo de Yao Shih-Cahng que entregamos en este segundo número del Boletín GEME. Sugerimos seguir la metodología siguiente:

1) Una o varias personas asuman la responsabilidad de organizar un Círculo de Estudios.

2) Distribuir el número 2 del Boletín GEME a todas y todos los interesados en participar en el círculo de estudio.

3) Fijar un día y una duración para las reuniones del Círculo de Estudio, pueden ser presenciales o por algún medio de comunicación, como por ejemplo una llamada grupal de Telegram (aplicación para teléfonos celulares, tabletas y computadoras) o con alguna otra aplicación. Si las reuniones se realizan presencialmente deben tonarse todas las medidas de bioseguridad conocidas. Reunirse en espacios abiertos preferiblemente, mantener una distancia entre un metro y medio y dos metros entre los participantes, tener disponible algún gel para la limpieza de las manos, etc.

4) Establecer una agenda para la reunión. Sugerimos dedicar una o varias sesiones a la lectura y comprensión del artículo. Realizar una lectura lenta del artículo. Se puede designar a una o un lector para lea en voz alta partes del artículo. Tómense todo el tiempo que sea necesario. Aclarar el significado de todas las palabras que generen dudas. A medida que van leyendo deberían ir registrando las preguntas que surjan.

5) Colocar la situación descrita en el artículo en el momento histórico y en el lugar geográfico en que sucede.

6) Alguno de los miembros del Círculo de Estudio prepare una reseña de la revolución que llevó a la creación de la República Popular China.

7) Dedicar una o más sesiones a la discusión de las principales enseñanzas que podamos sacar de este artículo para nuestra labor como educadores marxistas. Sugerimos tomar como guía las preguntas y sugerencias que presentamos después del artículo de Yao y las preguntas generadas por ustedes mismos durante la lectura lenta en común.

Aprendí la dialéctica y cultivé plantas más grandes

Yao Shih-Chang1

Líder de la Unidad Brigada de la Comuna del Pueblo Nanwang, Condado Penglai, Provincia Shantung

Soy un campesino que solo tiene cuatro años de escolaridad, pero desde hace pocos años, gracias a la guía de la organización local de nuestro partido, también he asumido el estudio de los trabajos de nuestro líder Mao. Este estudio, especialmente de escritos filosóficos como Sobre la Práctica y Sobre la Contradicción, ha abierto mis ojos al hecho que el pueblo trabajador tiene y puede estudiar los trabajos de nuestro líder Mao; y, mucho más, somos completamente capaces de aplicar lo que hemos aprendido-y además con buenos resultados.

He estado haciendo varios tipos de experimentos científicos en nuestra granja desde 1953. He logrado algunos resultados exitosos, pero también he recibido algunas lecciones duras. La que más me golpeó fue en la primavera de 1958. Esa fue una estación seca y cuando llegó el momento de cortar el maní nos enfrentamos a un gran problema: ¿Cómo aseguraros la germinación completa de las semillas? Escuché que en otro pueblo de nuestra comuna estaban usando un nuevo método para plantar; que ellos llamaron “plantar en surcos profundos con una capa delgada de cubrimiento de suelo”. Se decía que era adecuado para la siembra en tiempo de sequía. Sin estudiarlo cuidadosamente, dije que nuestra brigada debería popularizar este método.

El hecho era que en nuestra brigada sembrábamos maní en un suelo pobre y por esta razón, los plantamos más bien cerca en filas de 0,4 metros de separación. Resultaba que, al cavar un surco profundo para una fila, estábamos arrojando suelo sobre la fila ya cavada. El resultado fue que estábamos “plantando en surcos profundos con una capa gruesa de suelo”. Ese año sufrimos una gran caída en la producción de maní. Esto hizo infeliz a todo el mundo en nuestra brigada. Incluso algunos me acusaron: “Ese Yao Shih-Chang fue responsable de nuestra pobreza”.

La ciencia es honesta, el conocimiento sólido

¿Estaba justificada esta crítica? Tengo que reconocer la verdad en esto, especialmente después de considerar seriamente las palabras de nuestro líder Mao. En su artículo Reformemos Nuestro Estudio, él escribe: “El marxismo-leninismo es una ciencia, y la ciencia significa un conocimiento sólido, honesto; no hay lugar para hacer trucos. Seamos, entonces, honestos.” Yo sopesé este pasaje por mucho tiempo y finalmente llegué a ver mi problema. Ese nuevo método fue inventado por otra gente. Yo mismo no tenía una idea clara de sus principios, no lo había hecho parte de mi experiencia. Pensando que había encontrado un atajo, rápidamente di la orden de popularizar este método en nuestra brigada. ¿Fue esta una actitud “honesta”? ¿No fue ésta “hacer trucos”? Como yo fui responsable de la caída en la producción, claro que otros tenían razón en culparme. De ahora en adelante, tienes que hacerlo mejor como recomienda nuestro líder Mao, me dije a mí mismo, y “¡Ser honesto!”.

¿Pero cómo? Nuestro líder Mao dijo: “Tomar esa actitud es buscar la verdad en los hechos. ‘Los hechos’ son todas las cosas que existen objetivamente, ‘la verdad’ significa sus relaciones internas, esto es, las leyes que los gobiernan, y ‘buscar’ significa estudiar.” Yo subrayé ese pasaje varias veces para no olvidarlo.

Estudié más y hallé que si mis esfuerzos iban a dar frutos, además de tener la actitud correcta, yo tendría que seguir otros dos consejos. Por un lado, el líder Mao dijo: “Quien quiera conocer una cosa no tiene otra manera de hacerlo sino entrando en contacto con ésta, esto es, viviendo (practicando) en su ambiente.” Y “Si quieres tener conocimiento, tienes que participar en la práctica de cambiar la realidad. Si quieres conocer el sabor de una pera, tienes que cambiar la pera comiéndola tú mismo.” En mi caso, para dominar las técnicas de sembrar maní, yo tengo que entrar en contacto con el maní, vivir en su ambiente, cambiarlo y aprender a conocerlo de adentro hacia afuera.

El segundo consejo fue: “Esta visión dialéctica del mundo nos enseña primeramente cómo observar y analizar el movimiento de los opuestos en las diferentes cosas y, sobre la base de tal análisis, indicar los métodos para resolver las contradicciones.” En mi caso, yo tenía que conocer cómo observar y analizar los problemas que surgen durante el proceso del crecimiento del maní, y por medio de la práctica, tratar de descubrir las leyes que gobiernan su crecimiento y buscar soluciones a estos problemas.

Habiendo llegado a estas conclusiones, entré en acción de inmediato. Seleccioné dos plantas de maní para un estudio especial. Además de la inspección diaria, fui a verlas tres veces cada noche. Mantuve un registro detallado de su crecimiento: puse una etiqueta en cada flor completa con información sobre el tiempo de florecimiento, el desarrollo de la espiga desde la base de la flor marchita, el empuje de la espiga en el suelo y el desarrollo de la vaina del maní desde la punta de la espiga. También tomé nota del número de vainas en un tallo. Trabajé de esta manera por más de 50 días y noches, bajo la lluvia y el sol, sin interrupción. Algunas veces, incluso dormí al lado de estas dos plantas.

A partir de este estudio, encontré que los dos primeros pares de ramas, esto es, aquellas que crecieron primero después de la emergencia del tallo principal, daban la mayor cantidad de vainas. Estas fueron las primeras en desarrollarse, florecer y dar fruto, y sus vainas fueron sustanciosas y estaban repletas. Encontré que el desarrollo y el crecimiento de estas cuatro ramas tuvieron un efecto decisivo y directo sobre el rendimiento. Nuestro fracaso en 1958 resultó principalmente del suelo extra que echamos sobre las semillas en los surcos profundos. Estas gruesas capas de suelo retardaron el desarrollo de estas cuatro ramas e incluso causó que algunas se marchitaran.

Recordando las palabras de nuestro líder Mao “Descubrir la verdad por medio de la práctica, y una vez más por medio de la práctica verificar y desarrollar la verdad”, el año siguiente conduje un experimento bastante similar para verificar las leyes que yo había descubierto. Ese experimento no solo probó la certeza de mis hallazgos, sino que también me dio el conocimiento adicional que el tallo principal no da ningún fruto y su crecimiento demasiado rápido o floreciente afectaría el rendimiento adversamente.

Investigar significa resolver contradicciones

Después de haber dominado estas leyes que gobiernan el crecimiento del maní, lo siguiente fue aplicar este conocimiento a la producción. Yo aprendí de Sobre la Contradicción que la contradicción existe en todo y todo el tiempo. Esto es, si deseamos hacer un buen uso de nuestro cocimiento de las leyes del cultivo del maní tenemos que analizar y resolver las contradicciones que surgen en el cultivo del maní.

Tomemos por ejemplo el tiempo de la semilla. Si sembramos las semillas demasiado tarde, el rendimiento sufre por el periodo reducido de crecimiento. Si las sembramos muy temprano, el rendimiento igual sufre, porque la temperatura del suelo no es suficientemente alta para asegurar unos buenos brotes y la emergencia de las plántulas. Aquí encontramos una contradicción.

Después de hacer un análisis cuidadoso de las condiciones locales y las leyes del crecimiento del maní, encontramos como resolver esta contradicción. La clave está en aprovechar el tiempo apropiado para plantar por el trabajo de choque, esto es, en el período entre el 5 y el 18 de mayo cuando la temperatura del suelo permanece estable alrededor de 14 a 15 grados Celsius.

Con esta contradicción resuelta, otra surgió delante de nosotros, entre la siembra esparcida o cercana. Si la plantación es muy densa, las plantas no crecerán bien y esto causa una caída del rendimiento y del resultado total; cuando las plantas están esparcidas ampliamente, cada planta, individualmente, produce un gran número de vainas, pero como hay menos plantas, el resultado total también es bajo. En el pasado pensamos que lo mejor sería sembrar cerca en suelo fértil y esparcido en suelo pobre. Pero la práctica nos mostró que en el suelo fértil hay tal crecimiento frondoso del follaje que la luz del sol es bloqueada no permitiendo que llegue al suelo y esto dificulta el buen crecimiento de los maníes bajo tierra. Por el otro lado, la siembra esparcida sobre suelo pobre ayudó a cada planta individual a producir más nueces, pero tomando la siembra como un todo, el resultado total era bajo. Los experimentos repetidos nos llevaron a la conclusión que la clave para resolver esta contradicción está en el manejo apropiado de la relación entre la planta individual y la comunidad de plantas. Resolvimos esta contradicción plantando 9 000 racimos por cada mu* de tierra pobre arenosa, de 5 000 a 6 000 en suelo fértil y 7 000 en suelo de mediana calidad.

Mi atención fue entonces atraída hacia otra contradicción. Mis investigaciones mostraron que el primer par de ramas generalmente produjeron de 60 a 70 por ciento de las vainas en una sola planta. Por tanto, incrementaríamos el rendimiento si pudiéramos hacer crecer estos dos tallos y desarrollarlos bien, florecer y dar fruto tan pronto como se pueda. La siembra poco profunda ayuda al florecimiento temprano, pero esta no puede garantizar un follaje exuberante de las plántulas; por el otro lado, la siembra en profundidad ayuda las semillas a crecer en plántulas fuertes, pero retarda el crecimiento de las ramas.

Después de tres años de experimentación, desarrollamos un nuevo método de cultivo: sembramos profundo y luego en una etapa temprana removemos la tierra alrededor de la planta de semillero para facilitar el crecimiento temprano de las primeras dos ramas. Hacer esto tiene otros dos efectos positivos. Previene que el tallo principal crezca muy rápido y remueve toda la hierba alrededor de la base de la planta de semillero. Este método provocó un incremento del 10 al 20 por ciento en nuestra producción de maní.

En este momento, estoy conduciendo un nuevo experimento para resolver la contradicción entre el tallo principal y las ramas. Hallé que cuando el tallo principal crece muy rápido, este impide el crecimiento de otros tallos. Podando la punta del tallo principal en cierta etapa puede ayudar, pero es aún muy temprano para llegar a cualquier conclusión rápida. Pero como hemos descubierto esa contradicción, estoy seguro que la podemos resolver de una u otra manera.

La contradicción no tiene fin; ni tiene final nuestra investigación científica. Mi propia experiencia me ha llevado a esta conclusión. Continuaré con mi estudio de los trabajos del líder Mao, así como con mis experimentos. Estoy determinado a llegar al fondo de un “secreto” detrás de otro en nuestro trabajo productivo, para desenredar una contradicción tras otra y ganar un éxito tras otro en mis experimentos científicos para la causa del socialismo.

Guía de Estudio

En esta guía de estudio le presentamos algunas sugerencias para la lectura lenta del artículo de Yao y le planteamos algunas preguntas iniciales como ayuda para iniciar las discusiones en el círculo de estudio.

Lectura lenta

Con el auge de las redes sociales en sus diversas formas, se nos ha impuesto un ritmo acelerado de comunicación. Esta rapidez exige que los mensajes sean cada vez más cortos, nos ofrezcan el mínimo de contenidos. Es tal la cantidad de mensajes que recibimos y la rapidez que nos exige procesarlos, que no tenemos tiempo para reflexionar sobre su contenido y sus implicaciones. Además, hemos intentado llevar ese nuevo estilo de comunicación, tal como se da en la vida diaria, a la escuela. Promoviendo de esta forma una fragmentación de los contenidos en pequeñas partes de manera tal que puedan ser empaquetados en formatos como el de Tik-Tok y otras redes sociales populares. Esta es la nueva manera que ha encontrado el capitalismo para acelerar la circulación de mercancías para profundizar en su reproducción. Consumimos cientos de mensajes al día, sin el debido tiempo para darle sentido y examinarlos críticamente. Para muchas personas en el hecho de venir por medio de una red social se convierte en un contenido incuestionable. No se trata de censurar esos medios de comunicación, ni de sustituirlos por otros, se trata de no permitir que se conviertan en hegemónicos y en las únicas maneras de comunicarnos. Proponemos usar esos medios a nuestras maneras y para nuestro propósito de construir una ética comunitaria.

No todos disfrutamos de mucho tiempo libre para sentarnos a leer. La situación económica actual, sean cualesquiera que sean las causas, nos obligan a ocuparnos en diversas tareas para obtener ingresos adicionales que nos permitan completar nuestra alimentación, el vestido, el transporte, etc. El círculo de estudio sería el momento que apartaríamos de nuestras rutinas para dedicarnos a leer de manera conjunta.

Insistimos en la lectura lenta. Tal vez en las sesiones del círculo de estudio solo tengamos la oportunidad de leer dos o tres párrafos del artículo durante una hora. Esta bien. Lo importante es leer y comprender, leer la palabra y leer el mundo, establecer conexiones entre los diversos elementos de la realidad. Y eso requiere de tiempo, de reflexión calmada. No se apresuren por llegar al final de la lectura. Disfrutemos cada párrafo, leamos con calma.

1 Yao Shih-Chang, 1966, I learn dialectics and grow bigger crops. Una versión abreviada del artículo original en chino publicado en Dazhong Ribao, en Shantung. Traducción al español de Julio Mosquera, Universidad Nacional Abierta, Venezuela, agosto 2021, con la colaboración de Berta Barrios, Walter Beyer y Wladimir Serrano.

* El mu es una unidad de medida de área, 1mu = 666,67m2. Nota del traductor.

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