
¿Te imaginas un Ecuador sin la prohibición a abrir bases militares extranjeras en nuestro territorio?
- Se pondría en riesgo la autonomía nacional y la capacidad del Ecuador de decidir sobre su propio territorio.
- Se expondría al país a conflictos internacionales: tener presencia militar estadounidense podría generar tensiones con Venezuela, Colombia, China o Rusia, y arrastrarnos a conflictos que no son nuestros.
- En Galápagos, el impacto sería devastador: la militarización afectaría el ecosistema único del archipiélago, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, amenazando especies endémicas y rutas migratorias marinas.
- En Manta o Santa Elena, implicaría convertir zonas costeras en puntos estratégicos de control geopolítico, priorizando intereses ajenos sobre la seguridad y el desarrollo local.
Hoy, nuestra Constitución de 2008 (Art. 5) prohíbe expresamente la instalación de bases militares extranjeras en territorio ecuatoriano. Eliminar o modificar este principio sería un retroceso histórico en nuestra soberanía y en la defensa de la paz.
A las grandes potencias no les interesa nuestra soberanía, ni la paz del pueblo ecuatoriano: les interesa controlar territorios, rutas marítimas y recursos naturales bajo el pretexto de la “seguridad”.
✊ Defender el territorio ecuatoriano libre de bases extranjeras es defender nuestra independencia, nuestra biodiversidad y nuestra paz.
Actualmente la constitución garantiza todos estos derechos. Eliminarlos sería un retroceso histórico
Cuando se habla de una nueva Constitución, hay que preguntarse qué derechos quieren borrar.
👁️ No te dejes engañar